
sábado, 21 de noviembre de 2009
|| SICAB '09 ||

sábado, 18 de abril de 2009
Saber calentar bien al caballo antes del ejercicio intenso, sea cual sea su disciplina, es más importante de lo que muchos pueden imaginar. El correcto calentamiento lo prepara física y psíquicamente para el esfuerzo y la concentración, y es la mejor forma de prevenir lesiones provocadas por un trabajo brusco o descontrolado.
Para el caballo de doma o salto, el calentamiento es la parte más importante del trabajo, y el principio es muy similar: descontracción a los tres aires, flexibilidad, cadéncia y conseguir un perfil redondeado que incremente la verdadera impulsión. Todo esto potenciará las cualidades atléticas del caballo y lo encaminará hacia la voluntad y concentración que se requiere en estas disciplinas.

El Calentamiento Del Caballo De Doma Clasica
El trabajo al trote se empezará primeramente levantado "a la inglesa", para no sobrecargar el dorso del caballo y animarlo a redondearse. Empezaremos con trote de trabajo, con el contacto en la boca necesario para llegar a conseguir la puesta en mano elemental propia de este aire. Es importante en el calentamiento, que el caballo se mantenga tranquilo y relajado. A medida que vaya calentando sus grupos musculares, se podrá ir exigiendo más y el caballo, a la vez, estará más predispuesto. En esta fase, se deberá prestar especial atención al paso de las esquinas, incurvación en círculos grandes, semicírculos, vueltas y serpentinas de pocos bucles, así como transiciones trote-paso y paso-trote.
La pierna exterior nos ayudará, entre otras cosas, a evitar los desplazamientos de la grupa, colocada ligeramente hacia atrás, y para las salidas a galope.
LA IMPULSIÓN
Es el término empleado para describir la transmisión de una energía propulsora, ardiente y activa pero controlada, encontrándose su origen en las caderas y animando el potencial atlético del caballo. Su buena expresión no puede mostrarse más que por un dorso flexible y elástico del caballo, que le lleva a un contacto suave con la mano del jinete.
Es el resultado de una disposición de la voluntad del caballo, natural o adquirida por la doma, puesta en juego por el jinete, y que se traduce por un deseo constante e incontenible de ir hacia delante con toda su energía, aplicando el conjunto de fuerzas musculares.
Si la impulsión se debilita, el jinete debe, ante todo, restablecerla por una acción de piernas. Cualquier movimiento ejecutado con una impulsión insuficiente no puede obtener una buena nota por muy buenas que sean sus otras cualidades. La falta de impulsión restará calidad y brillantez a cualquier aire y movimiento del caballo, pudiendo apreciarse todavía más en aquellos ejercicios que requieran especialmente de ella, como el trote reunido, el passage,etc.LA SUMISIÓN:
domingo, 29 de marzo de 2009
|| El caballo se asusta ||
Algunos caballos hacen esas escapadas sin aviso frente a cosas que no les habían sorprendido en el pasado. Otros pueden hacer un extraño una vez solamente, cuando perciben algo raro, pero una vez han descubierto que no encierra ningún peligro, lo ignoran en lo sucesivo. Los caballos jóvenes hacen estos extraños porque están llenos de energía y dan grupadas de alegría. Bajo pretexto de tolerancia hacia este exuberancia juvenil, loable ciertamente pero que encierra muchas veces algo de laxitud, algunos jinetes permiten a su joven caballo hacer toda clase de extraños ante todo aquello que no les es familiar. Le dejaría incluso saltar un objeto o retroceder frente a él, resoplando con gran demostración de temor, como lo haría un niño mimado. No hay que dejar que esas reacciones se repitan; lo que debe hacerse es poner al caballo en contraposición para que mire hacia el lado opuesto al objeto que causado su excitación y pasar por delante con una total indiferencia.
Hacer escapadas y extraños es también un vicio ligado a la vista de los caballos.
El profesor W. Blendinger, que realizó un estudio muy documentado sobre la psicología de los caballos, nos explica:
lunes, 16 de marzo de 2009
|| La equitación ¿deporte de riesgo? ||
A esas personas tal vez les llame la información aparecida en el Journal of the American Medical Association, el 7/04/90, en la página 18 del New York Times. Según este artículo, los Centros Americanos sobre Control de Enfermedades han descubierto que es más seguro conducir una moto o pilotar un coche de carreras. La gente se lesiona con más frecuencia montando a caballo.
Habría que montar en moto durante 7000 horas antes de lesionarse. pero en cuanto a montar a caballo, solo son necesarias 350 horas.
La desgracia más probable es caerse del caballo. Los jinetes también suelen colisionar con objetos fijos, suelen ser arrastrados por el suelo con el pie cogido en el estribo, caer quedando atrapado entre el caballo y el suelo, o pueden ser pisados por el caballo, recibir una coz, e incluso ser mordidos. Las principales causas de muerte suelen ser las lesiones en la cabeza, por lo cual el casco protector se hace imprescindible.
Aun así, el encanto de montar a caballo es irresistible, y la equitación es una de las pocas disciplinas en las que cada regla, cada consejo, cada manera de hacer algo está orientado a mantener la seguridad del jinete y su montura, y así fue perfeccionado a lo largo de los tiempos. Los accidentes solo ocurren cuando no tenemos en cuenta todas estas normas.


